Sentido del deber
Resumen
El sentido del deber (sense of obligation) es la presión psicológica de sentir que «tengo que hacerlo» por las expectativas de fuera o por las normas sociales. En la teoría de la autodeterminación (Deci y Ryan, 1985), las acciones movidas por el sentido del deber se clasifican como «motivación extrínseca», y se considera que, frente a la motivación intrínseca (hacer algo porque quieres), duran menos y generan estrés con más facilidad.
Cuando el buzón de preguntas se convierte en una obligación
Al empezar con el buzón de preguntas, era divertido. Te alegraba que llegaran preguntas y disfrutabas pensando las respuestas. Pero sin darte cuenta, a veces eso se ha convertido en sentido del deber: «Me ha llegado una pregunta, tengo que responder», «Mis seguidores están esperando, tengo que actualizar».
Como este cambio ocurre poco a poco, es difícil que la propia persona lo note. Si sientes que «últimamente me da pereza abrir el buzón de preguntas», es una de las señales del sentido del deber.
Cómo salir del sentido del deber
Lo primero que se suele proponer es «descansar». Anuncia un «Me tomo un descanso por un tiempo» y aléjate, aunque sea 1 semana o 1 mes. Si mientras descansas llegas a pensar «me apetece volver», es una pista de que la motivación intrínseca ha vuelto.
Aunque no descanses, a veces basta con relajar las reglas para sentirte mejor. «No hace falta responder a todas las preguntas», «No hace falta actualizar cada día», «Una respuesta corta también vale». Si quitas las reglas implícitas que tú mismo te habías impuesto, el sentido del deber puede aligerarse.
El buzón de preguntas es algo que se hace cuando apetece. Cuando no te apetece, no hace falta hacerlo. Recordar algo tan obvio también puede ser el punto de partida para suavizar el sentido del deber.