Sesgo cognitivo
Resumen
Un sesgo cognitivo (en inglés, cognitive bias) es un desvío del pensamiento que se produce de forma sistemática al procesar información o al juzgar. Se considera un subproducto de las heurísticas (formas simplificadas de pensar), que se desarrollaron durante la evolución para tomar decisiones rápidas. A partir de las investigaciones de Kahneman y Tversky, se han descrito muchos sesgos cognitivos.
Los sesgos cognitivos ocultos en el buzón de preguntas
En los intercambios del buzón de preguntas también se esconden sesgos cognitivos. El efecto foco (sobrestimar cuánto te miran los demás), el sesgo de negatividad (reaccionar con fuerza a la información negativa), el sesgo de confirmación (reunir solo la información que encaja con tus creencias), etc.
Por ejemplo, si de 10 preguntas 9 son favorables y 1 es crítica, a veces el sesgo de negatividad hace que solo pienses en la crítica. Aunque objetivamente el 90 % sea favorable, subjetivamente puede quedarte la impresión de que «te han criticado».
El valor de conocer los sesgos
Los sesgos cognitivos son mecanismos integrados en el cerebro humano y no se pueden eliminar del todo. Sin embargo, conocer su existencia es una pista para reducir su influencia.
Si te das cuenta de que «ahora me está arrastrando el sesgo de negatividad», te resultará más fácil no reaccionar de forma exagerada a esa pregunta crítica. Si entiendes que «solo estoy inquieto por el efecto foco», puede que te salga el valor para enviar una pregunta. Conocer los sesgos cognitivos es un arma para usar el buzón de preguntas con más calma y de forma más divertida.